Una mirada diferente para abordar retos conductuales en el aula

 

Muchas profesiones tienen un juramento, en en el caso del maestro solo contamos con un código de ética. Sin embargo, si algún día tuviéramos un juramento, dentro del mismo llevaría las palabras; enseñar a todo costo, llevar felicidad al estudiante, aprendizaje, ser un modelo a seguir, brindarle felicidad. Esto es algo que como maestros debemos llevar en nuestras mentes y corazones desde que pisamos el aula. No obstante esto no sucede siempre.

La educación escolar hoy en día enfrenta muchos desafíos, no importa cual sea el sector (público o privado). Estamos en una época difícil de educar, esta nueva generación que va subiendo. Una generación en su parte llena de virtudes y esperanzas, deseosa de aprender, otra parte con dificultades, socio emocionales, de conducta, de aprendizaje. Pero a todo esto vemos una generación que en momentos se encuentra sola, la rapidez de la vida y las necesidades hacen que las madres y padres tengan que trabajar muchas horas dejando el cuidado de sus hijos a otra persona y muchas veces al mismo colegio. He visto muchas frases donde se decía que la familia educa y el colegio enseña, en mi humilde opinión por la cantidad de tiempo que duran nuestros hijos en la escuela y/o colegio. ¡Ya es el colegio que hace ambas cosas! El maestro de estos tiempos debe tener gran empatía por sus estudiantes, y creo que esta es la clave empatía, sin esta la misión de enseñar, no se va cumplir y el día a día en el aula será más difícil poder acompañar a los estudiantes.


 

Si un maestro(a) muestra falta de empatía con sus alumnos, ¿qué será de ellos? No habrá motivación y, por tanto, el aprendizaje será difícil. También puede darse lugar a conflictos entre el profesor y el alumno. Una investigación reciente a un grupo de estudiantes encuestados reportaron sentirse aburridos y desmotivados ¿quien aprende bajo estas condiciones?

Hoy en día el ser humano necesita sentirse motivado y acompañado en sus procesos de vida, especialmente laboral. Es esencial implementar practicas para establecer relaciones positivas y efectivas con los demás, fomentar un clima laboral saludable, mejorar la comunicación, aumentar la motivación y el compromiso, y lograr un mayor rendimiento y productividad en el ambito profesional. Estas prácticas se están llevando a cabo en casi todos los ámbitos laborales, sin embargo en el sector educativo hay mucha oportunidad para desarrollar. 

Vemos preciso abordar estos porque la realidad es que el maestro necesita herramientas, no solo para enseñar sino herramientas, socio emocionales para poder enfrentar las necesidades de sus estudiantes, tener esa empatía que se pierde tan fácilmente. 

La empatía es el camino hacia el éxito, entender y trabajar con los demás. Todos los maestros pueden enseñar y todos los estudiantes pueden aprender.

Partiendo de todas estas reflexiones se entiende que las conductas de los estudiantes está relacionada directamente con su entorno, siendo parte también la conducta del maestro. Por tal razón para poder ver mejoría en las conductas presentadas en el aula, el maestro debe tener otra mirada hacia el estudiante.

Por: Karla De Windt

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