Programa EmPeCeMos: Elogio como Refuerzo Positivo

A continuación presentamos tres programas de intervención para el desarrollo conductual social y afectivo de niños y adolescentes. Siempre podemos adaptar al rango de edad que nos interese. Comencemos con:


PROGRAMA EMPECEMOS

EmPeCemos es un programa de intervención dirigido a los padres de los niños con problemas de conducta de inicio temprano. Se trata de un programa estructurado(modo de quión) en 12 sesiones grupales semanales en el que los padres aprenden a potenciar las interacciones positivas con los niños mediante el refuerzo positivo y las actividades compartidas.

A lo largo de las distintas actividades propuestas en casa sesión, los padres aprenden a prescindir de órdenes innecesarias, a establecer los límites con más claridad y a dar a sus hijos el contexto oportuno para obedecer. Además, se les entrena en el uso de consecuencias lógicas y naturales ante el comportamiento negativo de sus hijos y en la puesta en práctica de estrategias de resolución de problemas para ser practicadas con los niños. En último término, EmPeCemos busca no solo reducir las conductas disruptivas del niño, sino potenciar los recursos emocionales, cognitivos y conductuales necesarios para un desarrollo saludable.

Las sesiones grupales se basan fundamentalmente en los principios del aprendizaje social y en las técnicas cognitivo-conductuales. Uno de los pilares más importantes del programa es la práctica de las habilidades entrenadas.

No son clases magistrales a las que los participantes asisten con el fin de recibir información, sino actividades instructivas mediante las cuales los guías del grupo enseñan principios y técnicas útiles para el cambio que se quiere promover. El peso de las sesiones recae en las actividades de debate (que permiten clarificar las actitudes previas y fomentar la motivación hacia los nuevos aprendizajes) y especialmente en el modelado, el ensayo conductual guiado, el feedback y el refuerzo social. Además de ello, un ingrediente esencial es la práctica en contextos naturales.

La duración de las sesiones es de 90-120 minutos, dependiendo de las características del grupo. El programa se apoya en una serie de recursos audiovisuales y gráficos.

 

 

 

 

 

 

 

Objetivos del Programa

El Objetivo es entrenar a los padres en habilidades eficaces para potenciar las conductas prosociales de sus hijos y reducir sus comportamientos problemáticos:
  1. Supervisar el comportamiento de los niños atendiendo las conductas positivas.
  2. Compartir actividades gratificantes para fortalecer vínculos entre los padres e hijos.
  3. Elogiar y premiar el comportamiento positivo.
  4. Expectativas, reglas y límites adecuados a la edad y características del niños.
  5. Dar órdenes eficaces.
  6. Manejar conductas problemáticas mediante disciplina razonable y consistente.
  7. Autocontrolarse en interacciones familiares negativas y adquirir habilidades para el manejo del estrés en la vida cotidiana.
  8. Resolver los problemas familiares de un modo sistemático y racional.
  9. Establecer patrones de comunicación eficaz en la familia.
  10. Apoyar el progreso académico y fortalecer la vinculación con la escuela.
  11. Potenciar el desarrollo sociocognitivo de los niños


Ámbito de Aplicación

El programa puede ser aplicado en un contexto clínico o escolar. En el entorno clínico, permite dar respuesta a la creciente demanda de modelos de intervención para los problemas de conducta.

El entorno escolar es óptimo, ya que se se aplica con fines preventivos ante los problemas de conducta incipientes. La escuela es un entorno menos estigmatizador que también permite hacer llegar el programa a los padres y a los niños de estratos socioeconómicos y culturales muy diferentes. Es un contexto que facilita un acceso efectivo y efi ciente a las familias y a los niños que presentan un alto riesgo de padecer conductas problemáticas crónicas.

 

Contenido del Programa 

El programa dedica un espacio considerable a romper la espiral de relaciones negativas entre padres e hijos: se trata de potenciar las relaciones positivas y de procurar que los padres comiencen a prestar atención a los aspectos más positivos del comportamiento de los niños, elogiándolos y reforzándolos con el fin de incrementar su frecuencia.

El refuerzo, especialmente el social desempeña un papel fundamental en este proceso. La atención a las conductas positivas permitirá establecer un nuevo contexto para la interacción y sentará las bases para el cambio de hábitos de crianza en el hogar.

Los padres de los niños con problemas de conducta también tienen difi

cultades para establecer límites en el hogar: a veces porque estas normas son escasas o comunicadas de un modo vago o indirecto.


Los padres aprenderán mediante el programa a establecer límites consistentes y a dar órdenes claras y eficaces.

EmPeCemos enseña a los padres a establecer sistemas de consecuencias negativas no violentas, planificadas y previamente conocidas por los niños, que además ofrecen al niño la oportunidad de mostrar un buen comportamiento una vez que el castigo ha finalizado. Incluye componentes específicos de autocontrol, de habilidades de comunicación y de resolución de problemas.

Finalmente, el programa presta especial atención a la vida académica de los niños. El fracaso para adaptarse al medio escolar es uno de los vectores que contribuyen a cronifi car los problemas de conducta, convirtiéndose al mismo tiempo en causa y consecuencia de los comportamientos disruptivos.

En los niveles básicos del castillo se encuentran las habilidades que se deben utilizar con más frecuencia y que constituyen los cimientos del cambio. La creación de relaciones positivas, las actividades compartidas, la atención a las conductas positivas de los hijos, la comunicación fluida y el elogio son algunos de los aspectos sobre los que se sostiene el resto de las habilidades que se enseñan y que se deben ir consolidando a lo largo del programa.

Los padres deben ser constantemente estimulados a fortalecer esa base; a lo largo de las sesiones se evoca frecuentemente la metáfora de una «hucha» que debe llenarse continuamente con relaciones positivas. Las estrategias que ocupan la parte superior del castillo y que se dirigen específi camente a manejar los comportamientos negativos deben usarse con menor frecuencia. Su situación en el castillo indica, además, que estas estrategias solo serán eficaces si se desarrollan sobre una base firme de interacciones positivas.

El castillo describe, asimismo, cuáles son los beneficios de cada módulo de estrategias para el niño.

Las técnicas situadas en la parte superior del castillo permiten reducir los comportamientos disruptivos. Por su parte, las estrategias básicas potencian la autoestima del niño, el apego, la capacidad de cooperación, las habilidades sociales, la responsabilidad y la adhesión a las normas de la familia. Además de promover las conductas prosociales de los niños, estas técnicas potencian la adquisición de un repertorio de habilidades sociocognitivas que son necesarias para un funcionamiento saludable y que frecuentemente están infradesarrolladas en los niños con problemas de conducta.

 Aquí les dejamos un webinar, duración de una hora del Programa EmPeCeMos, Ponente: Estrella Romero - Catedrática de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la USC. Coordinadora del Grupo de Investigación UNDERISK. 

Más información sobre EMPECEMOS: https://web.teaediciones.com/EmPeCemo... y sobre los Webinar de Hogrefe TEA Ediciones en: http://web.teaediciones.com/Webinar-T... 👇


Referencias Bibliográficas:

Romero, E., Villar, P., Martín, Á. L., Gómez-Fraguela, J. A., & Robles, Z. (2013). EmPeCemos: programa para la intervención en los problemas de conducta infantiles: manual para el entrenamiento de padres y madres. Tea.

https://youtu.be/y9X-RrIhuAM?si=b1eqvrQgk2hgSxnd

 


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