El juego es una actividad, tanto física como mental, que prepara al individuo para enfrentar los desafíos del futuro. Desde el nacimiento, el juego ayuda a mejorar y acelerar el desarrollo de diversas habilidades psicológicas. En la educación moderna, el juego es una herramienta esencial para la psicología aplicada en las escuelas.
El juego no solo sirve para poner en práctica habilidades previamente adquiridas, sino también para fomentar actitudes como la camaradería, la cooperación y la empatía.
A través del juego, los niños aprenden a considerar a los demás, a seguir reglas establecidas, a respetar el espacio y el tiempo de los demás, entre otras cosas.
Para muchos niños con dificultades en la escuela, el juego es una oportunidad para desarrollar habilidades sociales, físicas y emocionales que no se fomentan en el aula; les permite relacionarse de manera relajada, sentirse motivados para ir a la escuela y aprender a adaptarse mejor a su entorno.
Además, les brinda la oportunidad de expresar emociones, cometer errores y aprender de ellos en un ambiente seguro y controlado.
Para psicólogos evolutivos como Vigotsky, Piaget y Wallon el juego es la alternativa primordial para estimular el desarrollo de un sinfín de funciones.
En opinión de Vigostsky las especies animales más sofisticadas son aquellas que juegan, basta recordar a los delfines, elefantes, chimpancés y humanos como ejemplos clásicos de esta predisposición al juego y su resaltada complejidad psicológica.
En este sentido, el psicólogo que trabaja en el ámbito educativo tiene en el juego uno de sus principales recursos de intervención.
En el enfoque de la psicología del desarrollo (genética, evolutiva, etc.) el juego se utiliza como la herramienta más poderosa de las ciencias humanas para corregir, prevenir y estimular el desarrollo global ... el juego tiene una función una función estrictamente desarrolladora de habilidades, que otorga a los sujetos la posibilidad de adquirir todo un conjunto de recursos mentales y conductuales que les permitirán enfrentarse eficazmente a las exigencias planteadas por su ambiente.
En este sentido el psicólogo y maestro que labora en el campo de la educación puede usar las actividades lúdicas para desarrollar en los alumnos aquellas funciones (capacidades) que coadyuven a mejorar su proceso educativo.
Johnson (1999), (citado por Sarlé, 2006), quien afirma que “el juego actúa como un espacio en donde los niños aprenden habilidades y actitudes necesarias para estar con otros y en donde se desarrollan las habilidades sociales con las que cuenta”.
En ese sentido, se considera que el juego será la mejor estrategia para favorecer la convivencia y las relaciones interpersonales, en la medida que se logre modificar las conductas sociales de los niños.
El Juego como Terapia
La terapia de juegos o ludoterapia es una forma de psicoterapia que implica el uso de juegos no dirigidos para evaluar, prevenir y tratar problemas psicológicos. Esta técnica se usa con mayor frecuencia en niños de entre 3 y 11 años, pero también resulta útil en adultos y personas con discapacidad intelectual.
¿Por qué usar la Terapia de Juegos?
Los niños y niñas no suelen reunir las habilidades cognitivas y verbales para expresar sus problemas existenciales. La pérdida un familiar, por ejemplo, puede ser un evento con una alta carga de complejidad para ellos/ellas, de hecho, comúnmente les resulta muy complicado comunicar sus pensamientos y sentimientos con palabras.
El juego, por tanto, se erige como una manera práctica para ayudarlos a expresar los problemas que los perturban. Ya sea representando escenas, abordando problemas concretos o creando personajes que reflejan sus emociones.
Los niños y niñas normalmente comunican sus sentimientos a través del uso de juguetes. Un pequeño que ha perdido a un ser querido podría utilizar un muñeco para caracterizar a una persona deprimida que echa de menos a un familiar. O también, algún peque que han presenciado episodios de violencia doméstica, podría utilizar una casa de muñecas para escenificar a un niño escondido en el armario mientras mamá y papá discuten.
El caso es que con la terapia de juegos, la comunicación puede ser más fluida y tomar diferentes formas. Los niños pueden, de esta forma, liberar los sentimientos que yacen en lo más profundo de ellos y poner palabras, imágenes o gestos a sus problemas.
👇En este vídeo, Imma Marín, experta en aprendizaje lúdico, explica la importancia del aprendizaje a través del juego. Asegura que la función principal de los juguetes debe ser divertir: “El juego tiene beneficios colaterales. A través de la diversión, los niños desarrollan aspectos fundamentales para su aprendizaje, como la creatividad, el esfuerzo, la cooperación o la concentración”. Y añade, “lo importante es tener un buen repertorio lúdico, que incluya juguetes de varios tipos, capaces de desarrollar distintas habilidades”.
Referencias Bibliográficas:
PROGRAMAS DE DESARROLLO SOCIAL/AFECTIVO para Alumnos con Problemas de Conducta, Instituto de Educación de Aguascalientes, Aguascalientes, Ags, Vázquez Ramírez, Mario Alberto
https://youtu.be/j6OZ21ux2WY?si=WLwW9Gvu-9jM2Hob
https://youtu.be/WYf9r52Jhwg?si=7p020YiOJ0tNldFO



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